El sur también existe

Los desafíos y propuestas para potenciar la enseñanza de los idiomas español y chino en hispanoamérica. Del primer programa a sinohablantes de la región a la escuela estatal bilingüe que funciona en la Ciudad. ¿Qué es el ELSI?

Por Evelia Ana Romano (*) 

El poema del escritor uruguayo Mario Benedetti sirve para describir el desarrollo del intercambio entre Latinoamérica y China en los últimos años. El surgimiento de la República Popular como una potencia en el panorama global tuvo efectos progresivos y continuos en países como Brasil, Argentina, Perú, Chile y Venezuela. La región cobró visibilidad como contexto propicio para inversiones y las empresas chinas y sus productos dejaron de ser exóticos para convertirse en cotidianos.
China se ha convertido en un actor clave para el desarrollo de América Latina. A pesar de la distancia, las barreras del idioma y las diferencias culturales, el gigante oriental siempre tuvo una destacada presencia en la región, al punto que entre 1995 y 2015 se ha convertido en el segundo socio comercial, por detrás de Estados Unidos.
“Aunque el auge del español ha sido progresivo, fue determinante el interés que hay en China por Latinoamérica para que se convierta en la segunda lengua extranjera a estudiar, tras el inglés”, sostiene la directora del Instituto Cervantes, Inma González Puy. Frente a ello, un buen ejemplo del creciente interés por el mandarín y la cultura china en Hispanoamérica lo marca el millón de latinoamericanos que asisten anualmente a las actividades de los Institutos Confucio, desde México al extremo sur de Chile, según los cálculos del director de su centro regional, Roberto Lafontaine. Desde la perspectiva de la enseñanza de español, resultaron claves fenómenos como el turismo y la internacionalización educativa. Según datos del Ministerio de Educación de China, más de 600 mil jóvenes viajaron al exterior en 2017 para perfeccionar sus estudios. Algo similar ocurre con el turismo.
En un estudio realizado en 2015 junto con Karina Piña, de Chile, planteamos: “Latinoamérica tiene un potencial enorme para constituirse en un destino académico y turístico para China. Para que siga creciendo es necesario llevar a cabo varias acciones. Desde lo gubernamental, deben desarrollarse campañas de difusión de los países latinoamericanos en China. Al mismo tiempo, las instituciones educativas deben prestar atención a la investigación de la cultura y la sociedad china”.
“En términos de lo idiomático propiamente dicho – continúa el estudio – el conocimiento de las características del aprendiente chino permitirá diseñar programas efectivos. Ese conocimiento se puede fomentar a través de la investigación de la enseñanza y aprendizaje de español a sinohablantes y la capacitación de profesores de español para atender a las necesidades de estos grupos. La Universidad de Jaén dicta un curso de posgrado que es pionero y que puede servir de modelo”.

Encuentros

En 2008 se diseñó e implementó en Argentina el primer programa de español a sinohablantes en la región. Para su planificación se tuvieron en cuenta desde la cultura de aprendizaje de los alumnos hasta los procesos de adaptación e intercambio cultural. Fue necesario conocer el sistema educativo de la República Popular, no solo para entender el bagaje académico de los estudiantes, sino también para anticipar sus expectativas y posibles dificultades.
En noviembre de 2013, el Centro Universitario de Idiomas de Buenos Aires organizó un encuentro en línea entre profesionales de la enseñanza de español a sinohablantes de la República Popular China, Taiwán, Chile, España y Argentina, cuyo tema central fue la comparación entre los sistemas educativos y la influencia de sus diferencias y similitudes en el intercambio académico.
Años después, en 2017, en un trabajo describimos la falta de estudios que comparen los sistemas de educación de China y los países latinoamericanos. Allí sugerimos “analizar diferencias y similitudes entre esos países, a fin de establecer patrones comunes y destacar aquellas diferencias significativas que puedan, sin embargo, ser complementarias en la relación con China”.
Durante los ocho años que estuvimos al frente del programa fue indispensable encontrar interlocutores con quienes compartir intereses, dudas y problemáticas, pero la única noticia de un programa similar llegó de la Universidad de Jaén, a partir del anuncio de uno de los Encuentros de Profesores de Español a Sinohablantes que celebraban regularmente. Fue Isabel Sánchez, directora del programa, quien sugirió comenzar a trabajar en el desarrollo de una red de profesionales en Latinoamérica. La mejor manera de hacerlo era organizar un encuentro semejante al de Jaén. Decidimos, además, que nada sería más enriquecedor que considerar la enseñanza del español a sinohablantes y la del chino a hispanohablantes.Con esa consigna nació, en 2015, el “Primer Encuentro Latinoamericano de Enseñanza de Español a Sinohablantes y de Chino a Hispanohablantes”. «Estado de la Cuestión y Futuras Direcciones» fue el título del aquel primer encuentro en el que participaron alrededor de 120 investigadores, académicos, docentes y estudiantes de Uruguay, Chile, Costa Rica, Cuba, Venezuela, México, Argentina y China.
En 2016 se organizó el segundo encuentro que tuvo lugar, otra vez, en la ciudad de Buenos Aires y cuyo tema central fue “Intercambio y cooperación para la capacitación de profesores y el desarrollo de materiales didácticos”. Con la idea original de que el evento tuviera un carácter itinerante, al año siguiente se celebró la tercera edición en Chile, bajo el lema “Enseñanza y traducción: sinergias y tensiones”.
La buena respuesta a los tres encuentros sirvió de acicate para plantear la cuarta edición con la categoría de Congreso. Perú fue el anfitrión, entonces, del I Congreso Latinoamericano de Enseñanza de Español a Sinohablantes y de Chino a Hispanohablantes, cuyo tema central fue “La diversidad lingüística y cultural en la enseñanza de idiomas”.

Conclusiones

Uno de los principales desafíos de los encuentros y el congreso fue crear puentes con instituciones y profesionales de la enseñanza del mandarín en nuestro contexto. Al estar la idea y coordinación a cargo de locales, existía y existe cierta reserva sobre el valor de reflexionar sobre la didáctica del mandarín fuera de China o de su directa supervisión. Sin embargo, se consiguió apoyo de los Institutos Confucio de Chile y Perú para establecer las bases de un intercambio más fluido.

Algunas de las conclusiones sobre el panorama general de la enseñanza del español y el mandarín giraron en torno a dos ejes:

1)     Desarrollo e implementación de programas de español destinados a hablantes de lenguas sínicas, y su contraparte, desarrollo e implementación de programas de chino destinados a hablantes nativos de español tanto en academias y universidades, como en escuelas primarias y secundarias.

Argentina tuvo programas dirigidos específicamente a estudiantes de la República Popular, uno en el Centro Universitario de Idiomas y otro en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Ambos programas tenían fines académicos.
La Universidad ORT de Montevideo, Uruguay, mantuvo desde 2010 hasta 2018 un programa de intercambio con la Universidad de Harbin, que combinaba aspectos lingüísticos con  información cultural de América Latina en general y de Uruguay en particular.
Una de las experiencias más reveladoras fue la de la Universidad de la Habana, Cuba. Desde 2007, la Licenciatura en Lengua Española para No Hispanohablantes ha preparado un número considerable de alumnos chinos en español para carreras de grado y posgrado. Uno de los aspectos distintivos de la experiencia cubana es, además, la existencia de un programa de formación de profesores no hispanohablantes de español, pionero y, por ahora, único en Latinoamérica.
En países como Chile, México, Colombia, Perú y Venezuela la enseñanza de español a sinohablantes tiene alguna visibilidad dentro del panorama general del español como lengua extranjera o lengua segunda, pero no se ha constituido todavía en un tema central de investigación o de propuestas didácticas.
La enseñanza del chino en nuestros países también ha perdido algo del empuje que cobró hace una década, bajo la proliferación de los Institutos Confucio y el acercamiento de Latinoamérica con China en el plano económico y comercial. El mandarín como lengua extranjera comenzó a dictarse en escuelas primarias y secundarias, se abrieron cursos extracurriculares en las universidades y en academias para adultos. Sin embargo, no existe todavía una reflexión sistemática sobre la enseñanza del mandarín en un contexto hispanoparlante y teniendo en cuenta las culturas de aprendizaje de nuestros países. 

2)     Capacitación docente y profesional para la enseñanza específica del español a sinohablantes y del chino a hispanoparlantes. Métodos y Materiales.

La enseñanza de español como lengua extranjera o lengua segunda, a excepción del ejemplo citado de la Universidad de La Habana, no forma parte de la educación formal. La profesionalización del docente es todavía un tema pendiente en la mayoría de los países de la región. Sin embargo, existe la conciencia de impulsar de manera organizada y sistemática la investigación, formación y producción de materiales en el área. Es necesario disponer de órganos de difusión de las investigaciones y materiales, y establecer redes que conecten investigadores, docentes, directivos y empresarios del área, tanto a nivel regional como entre América Latina y China. Los Encuentros y el último Congreso buscaron, de alguna manera, contribuir a esa difusión y a esa conexión.
Es necesario impulsar en cada país políticas que promuevan el desarrollo de la enseñanza de Español como Lengua Extranjera (ELE) a sinohablantes, incluidas la formación docente y la investigación. Ese impulso debería apuntar a la unión de los avances a nivel latinoamericano, de manera que se consolide una industria cultural integrada y de peso. El interés de China es claramente regional y no se centraliza en un país en particular. Poder integrar las propuestas de varios países sería, sin duda, una oferta atractiva tanto para estudiantes como para empresarios chinos.
También es necesario un espacio de profesionalización de los docentes de chino en los contextos locales. Hoy no existe en Latinoamérica una propuesta de grado o posgrado en la que aquellos que quieran dedicarse a enseñar chino puedan formarse adecuadamente.
En cuanto a los materiales de estudios relacionados con la enseñanza de chino en Latinoamérica, repiten en espejo lo que sucede con los materiales en español para sinohablantes en cuanto a su falta de adecuación a nuestro contexto. La mayoría del material está en inglés–chino, está pensado para una situación de inmersión (el material en español o es específico a un país de la región, o proviene de España, y en ambos casos supone una adaptación para trabajarlo en nuestro contexto); y/o está diseñado teniendo en cuenta las metodologías de enseñanza-aprendizaje usadas en China, las cuales son muy diferentes a las usadas en América Latina.

Desde el Sur hacia el futuro

En el marco del trabajo realizado en la Gerencia Operativa de Lenguas en la Educación del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, desde 2015 nos hemos encontrado con otros contextos donde la interacción del español y el mandarín tiene también protagonismo. No se trata en este caso del aprendizaje de esas lenguas como idiomas extranjeros, sino dentro de la educación formal obligatoria y como consecuencia de la movilidad migratoria.
Los inmigrantes procedentes de la República Popular constituyen en grupo más numeroso de los recientes movimientos migratorios en la Argentina. Una de las consecuencias es la presencia en las escuelas de niños y niñas de familias chinas que ingresan a las escuelas de la ciudad hablando mandarín o alguna otra lengua sínica, y que reciben asistencia a través del área Español como Lengua Segunda para la Inclusión (ELSI).
ELSI asesora a directivos y docentes de las escuelas en la tarea de incluir social y académicamente a estos alumnos y viene trabajando desde 2016 en las escuelas de nivel inicial, primario y secundario de la Ciudad de Buenos Aires.
Por otro lado, en 2014 se creó en la Ciudad de Buenos Aires una escuela primaria de gestión estatal bilingüe en español y mandarín. Su particularidad es el modelo bilingüe por inmersión recíproca que adopta, considerado pionero tanto en el país como en la región. Este modelo requiere que el alumnado, en proporciones iguales, provenga de hogares en los que el español y el mandarín sean lenguas maternas. En otras palabras, el 50 % de los niños hablan español y el 50% hablan mandarín al momento de ingresar. Cada grupo contribuye su lengua y su cultura para el enriquecimiento de todos.
Por carácter transitivo, las familias de los niños que concurren a la Escuela 28 D.E. 5 también tienen la oportunidad de aprender a través de sus hijos, de la interacción con otras familias y de la participación en distintas actividades de la escuela. Las familias que hablan español pueden apreciar la belleza y el misterio de los caracteres chinos—todos los niños desde primer grado aprenden a trazarlos—, además de conocer las fechas importantes en el calendario chino porque se celebran en la escuela. A su vez, las familias que hablan chino comprenden mejor algunas de las pautas culturales y sociales a través de la experiencia de sus hijos y de su propia experiencia en la escuela, sienten su cultura valorizada y la hacen presente en la escuela con aportes materiales o simbólicos, y reconocen el propósito de algunas prácticas pedagógicas que no siempre concuerdan con las vividas en su propio aprendizaje.
Este trabajo con el español y el mandarín en el contexto de la educación obligatoria nos plantea una agenda de investigación que podemos resumir de la siguiente manera:

a)  La inserción de niños que han sido escolarizados en algunos casos en el sistema chino hace imprescindible un estudio comparativo de los sistemas de educación obligatoria para mejor juzgar los contenidos y las habilidades con que los alumnos provenientes de escuelas chinas ingresan en nuestras escuelas. En el caso de la escuela bilingüe, conocer las expectativas de las familias, expectativas que suelen ser acordes a su experiencia escolar y a su cultura de aprendizaje, permitirá orientarlos sobre el desempeño de sus hijos, las propuestas didácticas, y su interacción con la escuela.

2)  Otro de los factores fundamentales en la promoción de alumnos y alumnas hablantes de otras lenguas distintas del español es su nivel de alfabetización en su primera lengua o lengua materna. Las estrategias adquiridas en la primera lengua se transfieren a la segunda; el desafío consiste en promover esa transferencia a partir de las destrezas que ya poseen los alumnos.

3)  El desarrollo de rúbricas y descriptores que establezcan el nivel de español que necesitan nuestros alumnos sinohablantes para tener un desempeño exitoso en distintas materias. El proyecto “Developing language awareness in subject classes” del Centro Europeo para las Lenguas Modernas del Consejo de Europa que se desarrolló entre 2012 y 2019 sirvió de modelo.

A esta tarea estamos abocados, generando espacios donde el español y el mandarín se encuentren en el diálogo de los profesionales dedicados a su didáctica y en las experiencias y desafíos compartidos desde la perspectiva de nuestros respectivos contextos.

(Resumen del artículo que se presentará en el Congreso Internacional de SinoELE)

* Gerencia Operativa de Lenguas en la Educación, Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. 

Publicado por Angeles Ascasubi

1-首都经济贸易大学. Capital University of Economics and Business, China. Graduada en Cultura, Historia e Idioma Chino. 2- Diplomada en enseñanza de español como lengua segunda o extranjera, con especialización en aprendientes sinohablantes. 3- Licenciada en Comunicación Social.

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