La bandera de los argentinos

Los símbolos patrios cumplen la función de tender un espacio de convivencia entre personas diversas. En el Día de la Bandera argentina, argentinos de origen chino cuentan qué sienten ante el emblema celeste y blanco que los ha adoptado y que ellos adoptaron.

¿Cómo se ve la bandera argentina desde los ojos de alguien que nació en China y vive en Argentina?

“Es una bandera simple y clara”, dice el comerciante Feng Qing, desde la ciudad de Neuquén, y explica: “es simple como la vida de un argentino y clara como el paisaje del país”.

La profesora Ana Kuo, una de las referentes de la comunidad china más consultadas por los medios de comunicación, confiesa que “por sus colores y su diseño produce mucha paz” y agrega que “es la bandera más hermosa del mundo: simple, minimalista, inmensa, natural. ¡Una belleza!” 

Su hermana Yachen, que ocupa un lugar preponderante en un gran laboratorio argentino que lleva adelante un joint-venture con una empresa china, sostiene que “la bandera argentina es muy hermosa. Aún con pocos elementos es potente”.

A varios les causa una sensación de “libertad”, “esperanza” y de “aire limpio y fresco”. El locutor Carlitos Lin maneja con solvencia información sobre el origen de la bandera, pero prefiere “la versión escolar, que lleva los colores del cielo. Cualquier chino que viene a la Argentina, lo primero que distingue es el cielo limpio, transparente, sano. Todos los chinos, tanto los turistas como los que viven acá, rescatan el aire limpio”.

La empresaria y escritora Eva Blanco encuentra que la bandera representa al país “por su color suave y pacífico” y el fotógrafo Feng Ziqian sostiene que el celeste y blanco fueron una elección religiosa: “son colores de María y significan justicia y pureza”. Ángela Chung, maestra de té, adscribe a la versión de la creación de Belgrano a orillas del Paraná: “fue inspirado por el agua, el cielo, las nubes”, al igual que Ana Kuo, que lo expresa de este modo: “siempre creí que Belgrano levantó la cabeza y se inspiró en la inmensidad del cielo, símbolo de la libertad.”. La profesora Peiya Ni, en tanto, entiende que “Belgrano vio la necesidad de diferenciar los ejércitos patriotas de los españoles”.

Sobre el sol de la bandera, Roxana Huang, directora del Instituto Superior de Intérpretes de Idioma Chino, indica que “se refería al dios del sol de los Incas”, Jiangming Chen entiende que fue estampado para otorgarle fuerza a la bandera, y para Peiya Ni “representa a Dios” y “está inspirado en las primeras monedas argentinas”. Ziqian Feng, a su vez, tiene la sensación de que el sol hace la bandera “más oficial”. 

A Carlitos Lin, el sol de la bandera le hace trazar un arco entre Argentina y China: “Para mí es la luz, la iluminación que, pensada con el sentido milenario del budismo, dejaría una linda síntesis: una iluminación argentina equilibrada, en el centro. Armonía, de la misma manera que China está simbolizada por el centro”.

Prácticamente todos los consultados conocen las hipótesis sobre el origen de los colores que circulan en el sentido común histórico local. La mayoría de ellos llegó a Argentina siendo niños o adolescentes y sienten la bandera celeste y blanca como propia. 

La pedagoga Gabriela Wu dice que la bandera argentina le causa “emoción, especialmente cuando viajo y la veo a la vuelta”; a Jiangming Chen le hace sentir orgullo, y la empresaria de turismo Ana Wang enfatiza que “en todos mis estudios, desde el jardín de infantes, estaba la bandera argentina, la llevé como abanderada varias veces, y la respeto porque es mi bandera”.

La artista Elina Chen, también criada en nuestro país, recuerda el día en que, “después de estar casi un año en China, me largué a llorar cuando de golpe me habitó la nostalgia por Argentina. Fue un día clave para mí: recordé los colores de la bandera y mi memoria me trajo los cielos que vi tantas veces que alcé la vista; recordé el sol que en los días cálidos me bañaba el rostro… Pensé en el sentimiento de ilusión, esperanza y anhelos que habrían habitado los corazones de quienes eligieron hacerla como es, e imaginé las manos de las personas del pueblo cosiendo la tela de la primera bandera, manos moviéndose en el hilvanado celeste. Sentí un amor muy profundo por mi Argentina”.

Igualmente emocionado, Carlitos Lin dice que “siento identificación en cualquier parte del mundo que la veo. Siento que soy argentino. Recuerdo las primeras veces que tuve contacto con la bandera, cantando Aurora a las ocho de la mañana en el colegio La Salle”.

¿De qué manera observan estos argentinos chinos que la bandera representa a sus compatriotas? Ziqian Feng encuentra que la bandera “tiene mucho sentido, porque a los argentinos les gusta la libertad, la justicia y la mente pura” y bajo la bella imagen china de “todas las personas bajo el mismo cielo”, la intérprete Xiaolin Du sostiene que la bandera “hace a la población sentirse identificada y unida debajo del cielo —en Argentina y en todo el mundo”.  

Carlitos Lin ve ante sus ojos las imágenes de la selección argentina y las banderas flameando en todo un estadio, y entiende la diferencia entre la unidad que genera la bandera china y la que produce la argentina: “como chino, pienso que la bandera agrupa a todos en una misma pertenencia, pero los argentinos somos multinacionales. El argentino, ¿quién es? La bandera nuclea a todos por igual”.

La mayoría de las opiniones se inclina por desear que la bandera sirva para unir a los argentinos. Roxana Huang dice que “no sé si representa a la Argentina actual, pero representa el deseo de los que habitamos en ella”, mientras un fuerte sentimiento humanitario toma a Peiya Ni para imaginar que “el personal sanitario se pone la túnica blanca y una bandera, o simplemente una escarapela en su corazón, y sale a luchar por los argentinos en el Día de la Bandera”.  

La diversidad de los argentinos es asumida por Gabriela Wu al evaluar que “no creo que la bandera represente a la Argentina actual. Pensaría en una bandera que refleje la confluencia de lenguas y culturas, dado que Argentina es un país de inmigrantes”.

Con ella coincide Yachen Kuo al comprender que la bandera “representa a la Argentina desde su independencia. No sé si los pueblos originarios se identifican con esta bandera”. Cuando le preguntamos si cambiaría algo de la bandera admite que “quizás incluya algo de la identidad wiphala”.

En este sentido, Ana Kuo dice que “así como es, está perfecta”, aunque “como símbolo argentino le pondría más colores representando la diversidad, el caos, la espontaneidad, el desorden, la emoción”. 

Finalmente, la psiquiatra Qian Ma, cuya familia padeció las tormentas políticas que caracterizaron la China del siglo XX, expresa que no quiere cambiar ningún detalle de la bandera celeste y blanca. “Es hermosa”, dice, “no tiene nada de sangre derramada durante épocas de guerra”.

Las imágenes que ilustran esta nota fueron capturadas del video publicado en YouTube el 19 de junio de 2020. Se trata de un trabajo de la Escuela Primaria Bilingüe en la Escuela N° 28 D.E. 5, de la Ciudad de Buenos Aires. 
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